
Suspenden el rescate del alpinista Óscar Pérez. DEP
Para aquel que no haya seguido la noticia, resulta que dos alpinistas españoles estaban escalando el pico Latok II, en Pakistán, cuando uno de ellos sufrió un accidente y se fracturó una pierna y una mano, a 6.200 metros de altitud.
Resultaba imposible que el compañero de Oscar Pérez, Álvaro Novellón, pudiese rescatarlo y hacerlo bajar, así que tuvo que abandonarlo y descender en busca de ayuda.
Esto fue el 5 de Agosto.
Este lunes día 10, y tras muchos problemas para conseguir ayuda formal de las autoridades paquistaníes, el Ejército paquistaní puso en marcha una operación especial de rescate, pero las malas condiciones meteorológicas impidieron su desarrollo.
El miércoles día 12 se intentó acercar lo más posible a varios alpinistas (españoles y estadounidenses) mediante helicóptero para facilitar lo máximo posible el acercamiento de los rescatadores hasta la ubicación de Oscar, pero las malas condiciones climatológicas y la poca pericia de los pilotos frustró el acercamiento y tuvieron que comenzar el ascenso a pie.
Por desgracia, hoy 16 de Agosto, el equipo que intentaba rescatarlo (recuerdo que lleva colgado y con diversas fracturas a más de 6.000 metros desde hace 11 días) ha suspendido el operativo de rescate dadas las pocas probabilidades de encontrarlo con vida y sobre todo, por el riesgo para la seguridad de los porteadores y de los escaladores.
Debido a la tremenda dificultad de esa zona de la montaña, solo uno de los alpinistas (estadounidense) tenía la capacidad técnica para afrontar la escalada, pero era totalmente inviable que una sola persona hubiese podido realizar el rescate (su compañero Alvaro no estaba en condiciones de acometer de nuevo aquella escalada).
Muchos alpinistas consultados dan por hecho, por duro que resulte, que debe llevar al menos 3 ó 4 días muerto.
Quizá en un futuro se pueda acometer un ascenso para intentar recuperar su cuerpo.
Descanse en paz Oscar Pérez
Álvaro Novellón y Oscar Pérez
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Esta historia me ha hecho recordar un documental que vi hace unos años, totalmente real, sobre dos alpinistas británicos que vivieron en sus propias carnes una situación parecida a esta, en unas montañas de Perú.
Os he subido el video a MegaVideo, para que veais como la fortaleza humana en situaciones límite parece infinita.